Por los sacrificios

ב”ה
La Historia de Qeisaria se remonta al año 22 antes de la era común, cuando Herodes el Grande fundó la ciudad en honor al Emperador romano Augusto, siendo designada en el año 6 a.E.C. como Residencia Oficial de los gobernadores de Judea y convirtiéndose durante quinientos años en la capital de la provincia romana de palestina.
La gran guerra judía contra Roma comenzó aquí en el año 66 a.E.C.
Esta guerra, donde unos pocos se enfrentaron a todo un Imperio, fue la respuesta judía a negarse abrazar otra cultura, ajena a nuestra Torá, como así pretendía Roma.
A esta guerra-revuelta le siguió otra mucho más drástica en el año 135, fecha en la cual comenzó el Segundo exilio del pueblo judío que duró casi dos mil años hasta el año 1948, que no volvimos a recuperar de nuevo la soberanía en nuestra tierra.
Quien camina sobre las ruinas de Qeisaria no puede dejar de pensar que pese a los intentos de Roma -entre otros imperios -, por destruirnos no sólo volvemos a tener un estado soberano y libre sino que hemos regresado a nuestra tierra. Aquellos tan poderosos que nos expulsaron y trataron de desconectarnos de nuestra tierra, cambiando incluso el nombre de Judea por Paelastina y Jerusalén por Aelia Capitolina yacen aquí bajo nuestros pies. Se convirtieron en polvo y ruinas al igual que todos nuestros enemigos durante la larga historia del pueblo judío. ¿Dónde están los babilonios, los seléucidas, los inquisidores, los cruzados o más recientemente los nazis? Todos juraron nuestra destrucción y sin embargo sucumbieron. Mientras nosotros seguimos aquí.
 
Cerca de Qeisarea tenemos otro lugar con historia, aunque lejos de ser milenaria; Zijon Yaacob. 
Fue fundada en 1882 en memoria de James (Yaacob) Rothschild, padre del acaudalado Barón Edmon (Benjamin) de Rosthchild, por judíos pioneros procedentes de Europa.
Uno de los lugares que guardan historia en Zijon Yaacob es la Casa de los Aronson.
Los hermanos Aaron, Rebeca y Sarah Aronson  junto con Avshalom Feinberg crearon el “Nili“, una red judía probritánica de espías creada en 1915, durante la I Guerra Mundial, que luchaba contra el Imperio Otomano.
La palabra Nili es un acrónimo del versículo bíblico  נצח ישראל לא ישקרLa Gloria de Israel no mentirá” (I Samuel 15:29).
La historia mecere la pena ser contada.
De marzo a octubre de 1915 una plaga de langostas arrasó los cultivos de la provincia de la baja siria del Imperio Otomano por lo que las autoridades turcas decidieron buscar al mejor experto en botánica de la región para solucionar el problema. Este fue Aaron Aronson. Él y su equipo tuvieron vía libre para caminar por donde quisieran por lo que aprobecharon y recogieron toda la información posible sobre despliegue de tropas, unidades armadas, etc.
Dada la inseguridad británica al no creer en las buenas intenciones de los Aronson-Feinberg tuvieron que pasar meses hasta que, convencidos del gran valor de la información, accedieron a abrir un canal de información vía El Cairo.
Tratando de llegar a pie hasta Egipto Absalón fue asesinado. Lishansky, otro de los colaboradores en el Nili, pudo llegar hasta las líneas británicas.

De febrero a septiembre de 1917 el barco Monegan navegó regularmente a la costa cerca de Atilit. Lishanky nadaba hasta la costa para recoger información de Nili y pasar dinero. Pero la presencia constante de submarinos alemanes hizo el viaje demasiado peligroso puesto que el grupo comenzó a pasar la información mediante palomas mensajeras.
En otoño de 1917 una de estas palomas mensajeras fue interceptada y capturada por los turcos que descifraron los códigos secretos escritos en hebreo, arameo, francés e inglés, en una semana. Enseguida descubrieron a los otros miembros de Nili entre ellos a Naamán Belkind el cual fue capturado y brutalmente torturado. Reveló secretos del grupo y en octubre de 1917 los turcos rodearon Zijon Yaacob, donde se encontraba la base de operacines de Nili, y detuvieron a numerosas personas incluyendo a Sara Aronson que logró suicidarse para evitar revelar secretos del grupo tras pasar cuatro días de tortura en el interior de su casa.
Lishanky y Belkind fueron encarcelados en Damasco sentenciados a morir en la horca.
De nuevo la historia se repetía. El sacrificio de unos pocos judíos contra todo un Imperio por defender un ideal de una patria judía soberana y libre, se llevó al punto de arriesgar las propias vidas para conseguir el objetivo. Hoy 94 años después seguimos agradeciendolo y recondándoles como héroes.
 
Haifa
En esta ciudad, la tercera más grande del país, están los jardines Baha’í considerados los más grandes del mundo.
Dicho jardín es, además, la Sede Mundial de la religión Baha’í que cuenta con al rededor de 6 millones de fieles en todo el mundo. La Cúpula central del jardín es la propia sede y se puede ver desde toda la ciudad.
Los Baha’í cuentan con plena libertad de culto en Israel no corriendo la misma suerte en su país de origen, Persia (actual Irán), donde hay al menos, que se sepa, diez de sus miembros esperando su ejecución en el país de los ayatolás. En Irán son perseguidos así como en numerosos países árabes por prácticas idolátricas o contrarias al islám y sentenciados.
 
Gracias a los sacrificios de ayer de muchos hoy contamos con un país libre no solo para judíos sino para todos aquellos que quieren vivir libres. Judíos, musulmanes, cristianos, drusos, baha’íes, armenios, samaritanos… todos gozamos de los mismos derechos. Y todo gracias a aquellos que se quedaron por el camino.
No habrá monumentos, días conmemorativos o libros de historia suficientes para agradecerles su sacrificio por esta tierra. Por nuestra tierra.
 

Yom Shishi,   22 de Siván de 5771
Viernes, 24 de junio de 2011

   דוד יאבו
  David D. Yabo

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