Nuevo líder, misma polémica; ¿dividir Jerusalén?

ב״ה

 

Abi Gabai (Jerusalén, 1967), fue elegido ayer por el 52 % de los votos, en segunda vuelta, como nuevo líder del partido político israelí Avodá (laboristas). Tras su victoria ofreció un discurso resumiendo la ideología que llevará a partir de ahora su formación política, y el tema de Jerusalén no podía faltar.

La polémica está servida cuando cualquier líder israelí habla sobre Jerusalén debido a los sentimientos que la Ciudad Santa despierta en cada uno.

En este articulo no hablaré sobre el carácter judío de Jerusalén, de sobra probado por la historia y arqueología, sino que me centraré en un tema cada vez menos tabú para el público israelí. La pregunta no es si dividir o no Jerusalén, la pregunta que debemos realizarnos es otra: ¿queremos perder la mayoría judía en Jerusalén?

La respuesta es un contundente no. Habiendo recuperado Jerusalén tras dos mil años en manos extranjeras es inconcebible cederla bajo ningún concepto. Jerusalén no es negociable y pobre de aquel que plantee si quiera dividir la capital del pueblo judío.

Muy pocos líderes israelíes hablan de «dividir totalmente» Jerusalén, incluyendo la Ciudad Vieja. Meretz, la extrema izquierda israelí, carece incluso de una solución al problema y echa balones fuera remontándose a la Iniciativa Clinton (2000), culpando desde hace casi veinte años a sucesivos gobiernos israelíes de la actual situación.

Así se vería la Ciudad Vieja de Jerusalén según extremistas de izquierda y diversas organizaciones israelíes.

 

El planteamiento que propone Avodá, y por consiguiente su nuevo Líder Avi Gabai, es desconectar Jerusalén de barrios árabes (de momento no especifica cuantos ni cuales), con el único objetivo de asegurar en un futuro una mayoría judía en la capital israelí.

 

Una propuesta podría ser la siguiente

Observamos el siguiente mapa a tres colores;

-Blanco: Israel, línea de armisticio de 1967

-Azul: áreas judías controladas por Israel en Judea y Samaria (Cisjordania)

-Marrón (dentro de la línea amarilla): poblaciones árabes dentro de Jerusalén.

-Marrón (fuera de la línea amarilla): poblaciones árabe-palestinas controladas por la Autoridad Palestina (Cisjordania)

 

La línea amarilla corresponde a los límites de la municipalidad de Jerusalén.

Mapa: BTselem

 

La desconexión de algunos barrios árabes que se encuentran dentro de los límites de la municipalidad no implicaría una división de Jerusalén sino la supervivencia del sueño sionista. Los árabes residentes en la parte este de Jerusalén y que no son israelíes, debido a que rechazaron la nacionalidad que el Estado de Israel les otorgó en 1967 – aún se consideran palestinos y no israelíes -, dejarían de ser residentes jerosolimitanos para pasar automáticamente a ser árabes ciudadanos de una futura Palestina independiente.

 

Municipalidad de Jerusalén aplicando la desconexión de ciertos barrios árabe-palestinos del este de Jerusalén. Mapa: Btselem

 

El sionismo tuvo muchos padres; Hertzl, Ruppin, Kook, Weizmann, Bojorov, Jabotinsky o Ejad Haam, cada cual aportando su granito de arena para hacer realidad el sueño sionista. Por muchos desacuerdos que tuvieron sus ideologías el objetivo fue siempre el retorno del pueblo judío a su patria ancestral.

Ahora que hemos regresado nuestra meta es conservarlo y aportar un nuevo granito de arena y redefinir un nuevo sionismo.

El futuro de Jerusalén está en nuestras manos.

 

 

Yom Revi’í 18 de Tamuz de 5777
Martes, 11 de julio de 2017

דוד יאבו
David D. Yabo

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