Nacido Jesús en Belén de Judea

ב״ה

 

Imagen: Inscripción hebrea arcaica de Bet Lejem (Belén) de la época del Primer Templo (entre los siglos X y VI antes de la Era Común).

 

 

El Jesús bíblico que todos conocemos, creamos o no en él, es el de un judío de origen humilde que nació y se crió en Judea, que como cualquier judío de la época frecuentaba el Templo de Jerusalén y todo cuanto predicaba era una versión del judaísmo fariseo con ciertos matices de pensamiento esenio. Por dos mil años así fue Jesús de Nazaret -en hebreo se denomina a los cristianos notzrím, nazarenos (de Nazaret). Sin embargo en nuestros días hay quienes manipulan el relato bíblico de Jesús afirmando incluso que era palestino, y que de haber nacido hoy hubiera sido maltratado y humillado por soldados israelíes.

No es nuevo utilizar la imagen de un judío para crear judeofobia.

Libelo de la revista El Jueves, febrero 2016

 

El relato bíblico del Nuevo Testamento no deja lugar a duda: “Nacido Jesús en Belén de Judea en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén diciendo: ¿dónde está el rey de los judíos que ha nacido?” Mateo 2,1.

Nombre: Jesús
Lugar de nacimiento: Judea
Ciudad: Belén
Étnia: judía

Y para más inri, el rótulo que Pilatos grabó en la cruz de Jesús: I.N.R.I. Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum (Jesús de Nazaret, rey de los judíos).

A pesar de las evidencias aún hay quienes insisten en retratar a Jesús como palestino o a la “sagrada familia” como una familia de refugiados palestinos como es el caso de la historiadora -si, historiadora- Àngela Ballester, Diputada de Podemos al Congreso por Valencia, en su cuenta Twitter:

 

 

A ella le siguen muchos más ejemplos…

 

 

 

Incluso la corresponsal de Radio Nacional de España para Oriente Próximo se suma al libelo

 

 

Supongamos que Jesús hubiese nacido en 2018

Para empezar, María y José posiblemente no hubieran llegado vivos hasta la ciudad de Belén, al menos no sin un fuerte dispositivo de seguridad israelí. Hace apenas dos semanas el pueblo judío enterraba a su víctima más joven desde el inicio del conflicto árabe-israelí. El pequeño Amiad Israel z”l nació prematuramente por cesárea tras haber sido intervenida su madre, embarazada de siete meses, quien fue acribillada a balazos en una parada de autobús por un palestino. El bebé murió tres días después.

Imagen de Uri Ben Hakon, para Israel Hayom

 

El riesgo para los judíos israelíes de entrar en una ciudad o territorio administrado por la Autoridad Nacional Palestina es tal que Israel instala carteles para advertir a la población israelí de que la entra en la zona A de Cisjordania es mortalmente peligrosa.

 

En diciembre de 2018 María y José no hubiera podido atravesar Cisjordania para llegar Belén ni hospedarse en la ciudad del Rey David. Entonces, ¿qué camino y qué destino hubieran elegido?

José y María hubieran partido de Nazaret Ilit, una localidad judía israelí colindante a Nazaret. Para evitar introducirse en territorio samaritano y no entrar por error en zona A cisjordana (mucho cuidado con Waze que juega muy malas pasadas en esta zona), habrían puesto rumbo hacia el sur, hacia la ciudad Afula. Allí podrían realizar una parada al Centro Comercial de la ciudad y reponer fuerzas para el viaje, que continuaría hasta los Montes de Judea. Sin embargo, con tanto trajín y como pilla de paso, consultarían el estado del embarazo a un ginecólogo del Centro Médico Isaac Rabin de Petaj Tikva –todo el complejo del Centro Médico contiene el hospital para niños más grande de Oriente Medio, un hospital de oncología, un hospital de psiquiatría, un hospital pediátrico, y una Facultad de investigación Médica-. En este Centro médico como en cualquiera del país no solo se atienden a judíos sino también al 1,6 millón de árabes israelíes (un 20% de la población), así como también los árabes palestinos que viven en Judea y Samaria (Cisjordania), bajo el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina, y también de la Franja de Gaza, en el caso de que en sus localidades no dispongan de medios necesarios para alguna determinada urgencia médico-sanitaria.

Después del chequeo de rutina, continuarían pues hacia el sur hasta llegar a los Montes de Judea, haciendo eso sí un algo en Abu Gosh, un poblado árabe que es La Meca de los israelíes para degustar uno de los mejores Hummus de la zona, y de ahí a Giló, Jerusalén, que por proximidad a Belén sería quizás el lugar escogido por el matrimonio judío. Aunque teniendo a escasos 10 km el hospital Hadassa de Jerusalén, mas que probable hubiera dado a luz allí. Después de todo por estas fechas y con el frío que hace  a nadie se le ocurriría parir en un pesebre.

 

Pero supongamos que después de todos los riesgos, incluso de poder ser tiroteados por su condición de judíos, Jesús de nacer en Belén sería considerado un “colono” e “invasor sionista” y estaría “violando la ley internacional”. La Asamblea General de Naciones Unidas se reuniría de urgencia y Hamás proclamaría un “día de la ira”, además de considerar roto el alto el fuego con Israel.

Y atención que es muy probable que Jesús a los 18 años serviría en el tzahal (ejército israelí) en la sección especial para el público ultraortodoxo.

 

El itinerario a camello de los Tres Reyes Magos de Oriente a Jerusalén ni se contempla, puesto que las autoridades iraníes -la tradición sitúa a estos seres misteriosos en Persia- no hubieran permitido a sus majestades salir del país.  Imaginaros el destino de tres infieles -no eran musulmanes-, cuyo objetivo es salir del país para adentrarse en territorio israelí y adorar a un judío al que creen será el rey de los judíos.

Sin duda la vía más fácil sería un vuelo Teherán – Estambul en conexión con un vuelo a Tel Aviv. Pero tendríamos la problemática del sello israelí sobre el pasaporte iraní de los Reyes Magos. ¿Sabéis cuál es la pena en Irán, verdad?

Como se puede observar hay cosas mucho más serias y reales -que un país pueda ahorcarte porque tu pasaporte lleve el sello de otro país-, como para perder el tiempo en causas perdidas que necesitan del revisionismo histórico.

Belén de Judea es importante para el cristianismo porque así lo es para el judaísmo. Belén de Judea fue la ciudad de nacimiento de un judío también muy famoso y que sí llegó a ser Rey: David. Belén es tan judía como lo es Jerusalén o Hebrón. Que Belén sea hoy una ciudad palestina es porque Israel aceptó Oslo y no porque exista algún vínculo histórico-religioso palestino. Que no se os olvide jamás.

 

Felices fiestas a mis lectores cristianos, y feliz 2019

 

Yom Shení 16 de Tevet de 5779
Domingo, 23 de diciembre de 2018

דוד יאבו
David D. Yabo

1 Comment

  1. Adri Duatlón 25 diciembre, 2018 at 22:03

    Viendo para lo que han servido los Acuerdos de Oslo yo los cancelaría y establecería un condominio jordano-israelí en el territorio en disputa de Judea y Samaria.

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