Tukachinsky y el «Blackout» informativo en España

ב״ה

 

El pasado lunes 24 de septiembre moría en un trágico accidente de tráfico Jaim Tukachinsky z”l, de 31 años, en la plaza París de Jerusalén. Tukachinsky, jaredí y un excelente pianista y genial compositor según cuentan sus más allegados, regresaba a casa tras haber visitado el Kotel y muy probablemente haber disfrutado de la monumental suká en la explanada del muro occidental. Finalizaba el primer día de la festividad judía de Sukot (cabañas), en la cual construimos cabañas para recordar nuestra estancia temporal en el desierto tras la liberación de la esclavitud en Egipto camino a la Tierra de Israel. Una semana de enorme alegría para conectar con nuestro prójimo, pues la importancia de esta fiesta no se centra simplemente en la construcción de la suká sino también en recibir huéspedes.

 

 

Tukachinsky fue uno de los miles de invitados que se dan cita estos días en la suká del Kotel, y quizás tendría en mente volver a visitarla en algún momento durante los siete días de duración del festejo. Sin embargo su vida se paralizó esa dramática noche cuando un conductor bebido y con un historial violento a sus espaldas le atropelló dándose -supuestamente- a la fuga. Dejándolo morir.

Es muy posible que en España no hayáis escuchado esta historia y esto es debido al corporativismo de los periodistas españoles en Israel.

Julio de la Guardia (51 años) había decidido beber esa noche, quizás para olvidar sus problemas, por diversión o incluso es probable que él también fuera el invitado a una suká y se hubo excedido en la celebración. Aun sabiendo que en Israel por haber consumido una simple cerveza la policía te retira el carné y el vehículo, Julio de la Guardia decidió coger su utilitario provocando el fatal desenlace. “Pagá vebaraj”, que se puede traducir como que atropelló (golpeó) y huyó, está considerado en Israel como asesinato pero las triquiñuelas típicas de los abogados conseguirán que Julio cumpla una pena mínima -calculo que alrededor de 2 años-, debido, en gran parte, por estar colaborando con la policía. Actualmente se encuentra en prisión hasta el juicio.

Han pasado tres meses del accidente y salvo el diario El Mundo ningún medio español había publicado esta noticia. Existe un silencio informativo no porque consideren irrelevante escribir sobre ello -la prensa española es muy dada a publicar artículos de poca monta, como por ejemplo aquellos que involucran al hijo del Primer Ministro-, sino por puro corporativismo periodístico: Julio de la Guardia es un colega de profesión, al igual que su mujer. Nadie va a romper ese silencio, y mucho menos, tal como informaba el periodista del Canal 10 israelí Yossi Eli, denunciar la conducta violenta de Julio contra su mujer motivo por el cual le valió la expulsión de Israel en 2011. También sabemos de Julio que bajo el seudónimo de Julián Rivera había trabajado para HispanTV, el canal de habla hispana del régimen de los Ayatolás y que dista mucho de ser imparcial, centrándose en la crítica absoluta a Israel, objetivo que comparten la mayoría de los periodistas españoles en Israel miembros de este particular gremio.

La negativa de estos periodistas de informar al público español de un hecho ocurrido en la misma ciudad donde residen o trabajan, que involucra a un ciudadano nacional y que quizás está siendo defendido con dinero público, mientras continúan su rutina de la crítica por la crítica a Israel demuestra una vez más el declive informativo y su forma torticera de informar. Este suceso escribe otra página más en la lamentable historia del periodismo -activismo político- español en Israel.

Año tras año ya deberíamos estar acostumbrados a este maltrato, o a que la muerte de un judío pase totalmente desapercibida, y sin embargo continuamos negándonos a permanecer callados ante tal ultraje.

Sabed que Israel defiende y defenderá la libertad de expresión -en el caso de la prensa la libertad de difamación-, pero siempre habrá alguien que desenmascare a los profesionales de la injuria, los que exculpan el terror y disfrazan la verdad.

Jaim Tukachinsky, z”l

 

Yom Shení 16 de Tevet de 5779
Lunes, 24 de diciembre de 2018

דוד יאבו
David D. Yabo

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