El día post electoral

ב״ה

Tal y como dicta la ley, los resultados oficiales serán publicados el próximo miércoles (25/9). Esto no quiere decir que mañana no tengamos el conteo de votos y unos resultados más que orientativos. Si desde mañana hasta el miércoles Gantz o Netanyahu no consiguen formar gobierno el presidente del país Reuben Rivlin recibirá a los líderes de las formaciones políticas que lograron entrar en la Knesset para que estos recomienden un candidato.

Pero antes una pequeña explicación sobre el proceso electoral israelí.

Los resultados que se ofrecieron ayer tras el cierre de las urnas a las 22:00 (21:00 en España) son producto de un sondeo a pie de urna y no representan los resultados oficiales, de forma que cada canal de televisión ofrecerá un resultado aproximado, cada uno siguiendo sus propios sondeos a pie de urna. Según la Ley Básica – Knesset, los resultados oficiales se publicarán ocho días después de las elecciones, después de haberse aplicado del método Bader-Ofer

A continuación un ejemplo con los datos de 2015 de varios resultados ofrecidos por distintos canales de televisión siguiendo sus propias encuestas a pie de urna.

. ¿En qué consiste el método Bader-Ofer?

El método Bader-Ofer es conocido así por los miembros de la Knesset Yohanan Bader (Gahal), y Avraham Ofer (HaMa’araj), que en 1973 propusieron su adopción para solucionar el problema de los votos de los partidos que no conseguían superar el porcentaje de cierre.

Para saber qué partidos han superado el porcentaje de cierre (3,25%) se calcula gracias al conteo de los votos válidos. Ejemplo:

En 2015 un total de 4.254.738 israelíes votaron en las elecciones para elegir a la 20º Knesset, pero se contabilizaron como válidos un total de 4.210.884 votos.

4.210.884 x 3,25 / 100 = 136.853 votos. Es decir que aquellos partidos por debajo de esta cifra de votos no entraron en la Knesset.

¿Qué ocurre con los votos de los partidos que no han pasado este porcentaje de cierre?

Se reparten de la siguiente manera:

Siguiendo el ejemplo de las elecciones de 2015, la cantidad de votos válidos -4.210.884- se divide ente 120 que representan los escaños de la Knesset, teniendo como resultado 35.090. Esta cifra llamada “Indicador General”, o “Medidor” representa  el número de votos que vale un escaño, y el número total de votos recibidos por cada lista se divide entre el Indicador General para obtener el número de escaños ganados.

Si en 2015 el Likud obtuvo 985.408 votos válidos se divide entre 35.090 dando como resultado 28. Sin embargo siguiendo el método Bader-Ofer finalmente obtuvo 30 escaños.

*Según un primer sondeo del Canal 2 israelí. .

Para saber a qué partidos añadir los escaños según el número de votos sobrantes de los partidos que no lograron entrar en la Knesset (189.517 votos), se divide el número de votos válidos de cada partido entre el número de escaños iniciales + 1 para averiguar el orden de las formaciones.

De esta forma observamos que el primer partido al que le correspondería el primer escaño extra sería a Israel Beitenu, seguido de Habait HaYehudí y así sucesivamente. También hay que tener en cuenta las alianzas previamente organizadas por los partidos para repartirse estos escaños. .

Pero es ahora cuando realmente empieza el juego

Los líderes de los partidos que hayan conseguido entrar en la Knesset se reunirán con el presidente del Estado Reuvén Rivlin para aconsejar a un candidato. Rivlin encargará formar gobierno al candidato que más apoyos haya recibido y con probabilidades para formar gobierno, el cual tendrá 42 días para lograrlo. Si fracasa, Rivlin ordenará a un segundo candidato formar gobierno en un plazo de 28 días, como ya ocurrió en 2009. Pese a que Livni ganó las elecciones no pudo lograr formar gobierno por lo cual la tarea recayó en el segundo candidato más votado, Benyamin Netanyahu, quien se convirtió en Primer Ministro. En el hipotético caso de que un segundo candidato tampoco lo consiga –algo que nunca ha ocurrido hasta ahora–, Rivlin ordenará a un tercero –y que no necesariamente tiene que ser el líder del partido–, a formar gobierno en un plazo de 14 días.

Si a la tercera no va a la vencida, se disuelve la Knesset  –tras haber sido inaugurada el día 30 de abril–, y se convocan nuevas elecciones en 90 días.

. Primeros problemas

Gantz no formará una coalición con un Netanyahu en el Likud, y el Likud no abandonará a Netanyahu. Liberman, como partido bisagra, aceptará formar parte de un Gobierno de Unidad sin Netanyahu.

. ¿Una luz al final del túnel?

Rivlin podría elegir un candidato que no necesariamente sea Gantz o Netanyahu, para que consigue llegar a un acuerdo entre las formaciones más votadas y formar un Gobierno de Unidad.

Un Gobierno de Unidad contaría solamente con tres partidos en la coalición -habría que añadir un partido que acepte formar parte-, y una oposición muy fragmentada. Pero lo más importante es que extremistas religiosos y nacionalistas no podrían dirigir este país según los intereses de una minoría y tendríamos un gobierno representando a la mayoría de la sociedad israelí.

La emoción de las próximas horas continuará durante los próximos días, semanas o quizás meses. . Esta noche solo es el principio. Behatzlajá – Suerte Yom Revi´í, décimo octavo día del mes sexto.

דוד יאבו دافيد ‏يابو David Yabo

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