Judaísmo y homosexualidad

ב״ה

 

El rabino Uriel Romano (urielromano.com), licenciado en ciencias políticas y Maestría en Estudios Judaicos (Shechter 2016), presentó en el capítulo 39 de Pi Elef -el podcast de Judaísmo en Español-,  un tema complejo y muy polémico dentro del judaísmo que ha moldeado la ideología de millones de personas no solo en el mundo judío, también en el cristianismo e islam, con resultados funestos para este colectivo: la homosexualidad.

Mi deseo principal es plasmar algunas de sus conclusiones en este post con el relato histórico del versículo interpretado desde el prejuicio -homofobia- y no explicado desde su origen.

Podéis escuchar su podcast en YouTube o Spotify.

 

La pregunta más común que una persona no judía a un judío gay es; ¿puedes ser judío siendo gay? Una primera respuesta suele ser; claro, ¿acaso no me ves? Si nuestro interlocutor se muestra interesado en el tema primero se le explica que ser judío no necesariamente te hace religioso. Un judío lo es independientemente de si es religioso, laico o agnóstico, se circuncide o no, e incluso si cree en Jesús, Mahoma o el Moustruo del Espagueti volador. En otras palabras; uno es judío hasta el fin de sus días.

Una vez comprendido este punto fundamental, la pregunta se responde sola. ¿Puede un judío ser gay? Sí.

– Pero la Torá prohíbe ser gay.

– No, la Torá no prohíbe ser gay.

 

¿Se puede arrancar un versículo bíblico? Pregunta el Rabino Uriel Romano.

Evidentemente la respuesta es un rotundo “no“. Pero un rotundo “sí” a reinterpretarlo.

 

וְאִישׁ אֲשֶׁר יִשְׁכַּב אֶת זָכָר מִשְׁכְּבֵי אִשָּׁה תּוֹעֵבָה עָשׂוּ שְׁנֵיהֶם מוֹת יוּמָתוּ דְּמֵיהֶם בָּם

Y si un hombre yaciere con varón como se acuesta con mujer, ambos serán castigados con la muerte por su abominación. Su sangre recaerá sobre ellos

Levítico 20, 13
Tanaj, versión castellana
conforme a la tradición judía
por Moisés Katznelson

Nota: este texto también se encuentra en Levítico 18,22; “Y con varón no te acostarás como te acuestas con mujer“.

 

Nunca un texto tan sencillo ha provocado tanta maldad y había roto tantas vidas. Nunca una palabra había despertado tanto odio y sin razón: abominación. Con respecto a esta expresión, en hebreo to’ebá (תּוֹעֵבָה), el Rabino Uriel Romano rescata una interpretación rabínica del Talmud de Babilonia del tratado Nedarim 51a que explica este término es un acrónimo de toé atá ba, tú te equivocas allí. Esta interpretación suaviza el término abominación y lo equipara al error.

 

¿Qué tipo de error?

Un primer análisis del versículo nos sugiere que la Torá, el pentateuco, o en este caso Dios, no condena expresamente la homosexualidad, o a la persona homosexual o incluso el amor entre dos hombres, sino la practica sexual con penetración anal. Esto se interpreta partiendo de que en la filosofía judía el objetivo del sexo es la reproducción. De igual modo se transgrede este precepto masturbándose o practicando el coitus interruptus, motivo por el cual fue castigado con la muerte Onán quien “eyaculaba a tierra, a fin de no darle simiente a su hermano” (Génesis 38, 9). 

Sin embargo, tal y como explica el Rabino Uriel Romano, incluso dentro de la ortodoxia entre un hombre y una mujer casados pueden mantener relaciones sexuales anales – no existe ley que lo prohiba- e incluso sexo oral. Por lo tanto, con respecto a la homosexualidad, la única transgresión que pueden cometer dos hombres manteniendo sexo, teniendo en cuenta estos datos, es eyacular.

Existen varias teorías que tratan de explicar qué está prohibido y por qué exactamente. Una de ellas es la que trae Steven Greenberg y explica el Rabino Uriel Romano. Greenberg defiende que la ley estaría prohibiendo la violencia o degradación de un hombre sobre otro, sodomizándolo (violándolo). Podemos recurrir para explicar esta teoría a la también conocida historia de Sdom veAmorá (Sodoma y Gomorra), relatada en Génesis 19. Tres huéspedes se instalan en la casa de Lot, sobrino de Abraham, y el pueblo exige conocerlos, que bíblicamente el contexto de esta expresión es mantener relaciones sexuales -fuente Génesis 4,1; “Y Adam conoció a Javá (Eva), su mujer quien concibió y dio a luz a Caín”-.

Un diálogo brutal entre Lot y el pueblo de Sodoma indica claramente las intenciones violentas para con los huéspedes; “¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos para que les conozcamos“. “No, hermanos míos, os ruego que no cometáis tal maldad“. “¡Apártate! ¿Así que vinieron como forasteros y quieren hacerse jueces? Y a ti te haremos más mal que a ellos“. Hasta el punto que, según continúa el relato, “se precipitaron sobre Lot y se dispusieron a romper la puerta“. 

Como podemos comprobar, Greenberg no estaría mal encaminado cuando sugiere que lo condenable es una relación sexual sin consentimiento, violación o sodomía, y si volvemos a revisar el texto del Levítico la prohibición que acontece antes de acostarse con varón es la zoofilia. Un animal no tiene voluntad para negarse a una violación, igual que tampoco un menor de edad o una mujer indefensa, prohibiciones que también acompañan a este capítulo. 

 

Prostitución ritual

Itzjack Sasson explica la teoría que la ley estaría prohibiendo la prostitución ritual

לֹא תִהְיֶה קְדֵשָׁה מִבְּנוֹת יִשְׂרָאֵל; וְלֹא יִהְיֶה קָדֵשׁ מִבְּנֵי יִשְׂרָאֵל. לֹא תָבִיא אֶתְנַן זוֹנָה וּמְחִיר כֶּלֶב בֵּית יה/וה אֱלֹהֶיךָ לְכָל-נֶדֶר:  כִּי תוֹעֲבַת יה/וה אֱלֹהֶיךָ גַּם-שְׁנֵיהֶם

No habrá prostituta entre las hijas de Israel ni sodomita entre los hijos de Israel. No traerás a la casa del Eterno, tu Dios, por el cumplimiento de un voto, apaga de prostitución, de cualquier naturaleza que sea, porque es abominación para el Eterno tu Dios“.

Deuteronomio 23, 18-19
Tanaj, versión castellana
conforme a la tradición judía
por Moisés Katznelson

 

El Rabino Uriel Romano explica que el término Kdeshá (קְדֵשָׁה) es igual que zoná (זונה), prostituta, pero que bajo el contexto de Kdeshá se refiere a una prostituta ritual. Por consiguiente Kadesh (קָדֵשׁ), en masculino, se refiere a un prostituto ritual que se traduce como sodomita, de nuevo como concepto de sexo no consentido. En el mundo antiguo, especialmente en Babilonia -luego explicaré la relación de Babel con el judaísmo-, existían templos dedicados a Ishtar, la diosa del amor cuyo culto implicaba la prostitución sagrada, donde se tiene constancia de la presencia de prostitución sagrada masculina y femenina, llamadas ishtaritu.

Estas prácticas existían incluso en el judaísmo durante la época del Primer Templo, como podemos comprobar en el libro 2 de Reyes, capítulo 23 versículo 7 que demuestra existían en el propio Templo de Jerusalén estos prostitutos sagrados:

וַיִּתֹּץ אֶת בָּתֵּי הַקְּדֵשִׁים, אֲשֶׁר בְּבֵית יה/וה

Y destruyó (Helcías, por orden del Rey Josías de Judá) las casas de los sodomitas, que estaban en la Casa del Eterno“.

 

Reglas por diferenciación

Algo muy particular del judaísmo es que tradicionalmente nuestras leyes y costumbres han sido definidas para ser opuestas a la legislaciones que regían en nuestro vecindario; egipcios y cananitas entre otros.

כְּמַעֲשֵׂה אֶרֶץ-מִצְרַיִם אֲשֶׁר יְשַׁבְתֶּם-בָּהּ, לֹא תַעֲשׂוּ; וּכְמַעֲשֵׂה אֶרֶץ-כְּנַעַן אֲשֶׁר אֲנִי מֵבִיא אֶתְכֶם שָׁמָּה, לֹא תַעֲשׂוּ, וּבְחֻקֹּתֵיהֶם, לֹא תֵלֵכוּ.

No haréis según la práctica de la tierra de Egipto donde morasteis; ni obraréis conforme al uso de la tierra de Canaán, adonde Yo os llevo, ni actuaréis según sus costumbres”.

Es muy posible que en algunas tribus o sociedades vecinas de Israel la homosexualidad fuese algo no delictivo, incluso positivo, como en el caso babilónico.


El origen de todo

El judaísmo es un conjunto de leyes y practicas que se remontan a miles de años, incluso antes de la existencia del propio judaísmo. Lo que entendemos hoy por judaísmo, el judaísmo clásico, surge tras las reformas de Esdras y Nehemías (siglo V a.E.C.) de carácter espiritual pero que también tocaron el tema civil y administrativo, la lucha por la justicia social, y por supuesto una reforma religiosa que ha perdurado hasta el día de hoy como por ejemplo los matrimonios mixtos, la organización del culto, el Shabat, la lectura pública de la Torá, etc. Sin embargo no desaparecieron del judaísmo algunos mitos y costumbres de otros pueblo, como por ejemplo los nombres de los meses de nuestro calendario, la grafía hebrea o algunas historias bíblicas que son de origen babilonio. 

La sociedad babilonia de la época pre patriarcal judía se regía por leyes muy estrictas cuyo orden social estaba por encima de cualquier derecho individual. El Código de Hammurabi es un ejemplo de la rudeza de la vida cotidiana babilónica, y el mejor modelo que disponemos de que son numerosas las leyes que el judaísmo ha obtenido y redefinido, como por ejemplo “Ninguno de vosotros se acercará a pariente cercano para descubrir sus desnudez” (Levítico 18, 6), parecida al artículo 154 de Hammurabi “Si un hombre yace con su hija, a ese hombre lo desterrarán de la ciudad“, también son similares la bíblica frase que habla sobre “la desnudez de tu padre y la desnudez de tu madre no describirás. Ella es tu madre, no descubrirás su desnudez” (Levítico 18, 7),  y el artículo 157 de Hammurabi “Si un hombre, después de muerto su padre, yace con su madre, que los quemen a ambos“. El también famoso e internaiconal “Ojo por ojo, diente por diente” (Éxodo 21,24) con los artículos 196 “Si un hombre deja tuerto a otro, lo dejarán tuerto” y 200 “Si un hombre le arranca un diente a otro hombre de igual rango, que le arranquen un diente” de Hammurabi son semejantes.

Como en el judaísmo, la sociedad babilónica veía de forma negativa la castidad y la masturbación por idéntico motivo -no procrear-, sin embargo la homosexualidad no estaba condenada -no así por los sumerios-, como podemos deducir en el relato de Gilgamesh cuando el Rey de Uruk viendo a su amigo Enkidu yacer en el suelo muerto, “tocó su corazón pero no latía. Entonces veló a su amigo como una desposada. Arrebatado cerca de él como un león, como una leona privada de sus cachorros. Va y viene ante el lecho arrancándose el pelo y esparciéndolo, desgarrando y diseminando su atuendo” (Epopeya de Guilgamesh, tablilla VIII). Podríamos estar hablando sin temor a equivocarnos del relato homo erótico más antiguo del mundo.

Los asirios sin embargo regularon la primera ley delictiva con respecto a la sodomía en el siglo XII a.E.C. cuyo castigo para el infractor era, curiosamente, la penetración anal forzosa: “Si un hombre yace con un compañero y se prueban su culpabilidad, que se acuesten con él y lo conviertan en un eunuco“. Según el escritor y jurista Carlos Pérez Vaquero, el contenido de esta disposición, como recoge en su blog Anécdotas y curiosidades jurídicas, puede considerarse que esta conducta constituye un delito unilateral, no de pareja, y por lo tanto la justicia solo debía actuar contra el fornicador. 

 

Ya desde tiempos antiguos se legislaba contra la sodomía como forma violenta y sin la voluntad del actor pasivo, y en ningún momento al individuo homosexual. 

 

Como conclusión

Como bien menciona en su podcast el Rabino Uriel, hace dos mil años los rabinos tenían una capacidad creativa mucho más potente que la que existe actualmente. Su voluntad de transformar el judaísmo reinterpretando la Torá una y otra vez a una realidad nueva post Segundo Templo -tras su destrucción y la perdida de soberanía judía-, hizo que el judaísmo sobreviviese durante el exilio. Pero esta transformación ha de continuar en nuestros días y construir un judaísmo de todos los judíos.

 

Rabí Akiva resume toda la Torá en la siguiente frase sacada de Levítico 19, 18

וְאָהַבְתָּ לְרֵעֲךָ כָּמוֹךָ:  אֲנִי יה/וה

“Ama al prójimo como a ti mismo“. Este versículo se encuentra, curiosamente, entre los capítulos 18 y 20 que hablan del “no yacerás con varón“, y que no ha traído más que desgracias. 

Ya es hora de que la voluntad rabínica valore reinterpretar este y otros textos bíblicos bajo la máxima de amar al prójimo como a uno mismo.

 

 

Yom Shení, vigésimo tercer día del mes sexto.

David Yabo

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