Maapaj – Revolución

ב״ה

Esta semana es la conmemoración del Tratado de Paz con Egipto (1978), que coincide con el 40º aniversario de la victoria electoral de Menájem Beguin (1913 – 1992), uno de los padres fundadores del Estado de Israel. 

Menájem Beguin es sin lugar a dudas uno de los personajes israelíes más controvertidos de nuestra historia. ¿Fue un terrorista como lo condenan algunos o, por el contrario, fue un héroe revolucionario? Beguin arriesgó su vida por y para la supervivencia del pueblo judío. Ya en 1941 se unió voluntariamente a las Fuerzas Armadas Polacas libres junto con miles de soldados judíos para luchar contra la ocupación nazi. Más tarde se estableció en Erets Israel, la Tierra de Israel, para unirse al Irgún y luchar por la liberación judía de la opresión del Mandato Británico, declarando así en 1944 el inicio de la revolución que duraría hasta el establecimiento del Estado de Israel. Siendo líder del Irgún, organización clandestina judía de liberación, ordenó volar las instituciones centrales del régimen británico, instaladas durante la Segunda Guerra Mundial en el Hotel Rey David, con el resultado de 91 víctimas entre ellos trabajadores judíos. Tal y como relata en su biografía «Rebelión», contrastado además por numerosos testigos del lugar, el Irgún dio aviso al Hotel Rey David de evacuar a todo su personal. Dicho aviso también se dio al Palestine Post y al Consulado francés los cuales sí fueron evacuados de inmediato. Al Consulado francés se le aconsejó además que «abriesen las ventanas para prevenir los efectos de la explosión», lo que evitó que el edificio sufriese desperfectos. Sin embargo los soldados británicos del Hotel Rey David no evacuaron a nadie.

Los que acusan a Begin de terrorista son curiosamente los que apoyan a personajes como Nelson Mandela cuyo referente fue Menájem Beguin y su libro «Revolución» estudiado para aprender las tácticas utilizadas por el Irgún contra los británicos y usarlas contra los opresores de los negros.

Para definir a Menájem Beguin en una palabra escogeria la que el presentador de la televisión israelí Haim Yavin creó de forma espontánea – y que hasta la fecha no existía en hebreo – en pleno directo mientras retransmitía la sorpresiva victoria electoral de Beguin; Maapaj (מהפך), una palabra que se podría traducir en castellano como agitación (política), revuelta, o incluso revolución. Menájem Beguin fue a todas luces un agitador político, un revolucionario como nunca hubo en la historia de Israel. A él le debemos también el primer tratado de paz con un país árabe, Egipto, un acontecimiento de calado histórico no solo para ambos países sino para el mundo, y un tremendo shock para el mundo islámico cuya respuesta fue expulsar a Egipto de la Liga Árabe hasta 1989. Revolución, revuelta y agitación fueron los ingredientes para  ser condecorado junto a Sadat en 1978 con el merecido Premio Nobel de la Paz.

La paz en Oriente Medio no es tarea fácil. Un auténtico líder siempre está dispuesto a asumir los riesgos en beneficio de su pueblo y Beguin era el mejor en eso. El tratado de paz con Egipto continúa hoy día a pesar del trágico asesinato de Sadat en 1981 por sus propios soldados contrarios a la paz. Más tarde los israelíes también apostaron por la paz con los jordanos en 1994. Al año siguiente un judío radical asesinó al Primer Ministro israelí Isaac Rabin porque también creía en la paz con los palestinos. Casi medio siglo antes Jordania perdió a un rey en 1951 en un atentado perpetrado por un palestino debido al rumor ante un posible acercamiento al recién Estado judío por parte del monarca jordano Abd Allah ibn Husayn. Líderes que a lo largo de la historia han sabido anteponerlo todo por el bienestar de su pueblo.

No hay liberación posible sin revolución. Menájem Beguin nos enseñó este ideal luchando contra el nazismo y después en la clandestinidad contra el opresor británico. También aprendemos de él el que los intereses del pueblo judío, de Am Israel, para su supervivencia y su bienestar están por encima de intereses propios.

Este es el legado que nos dejó Menájem Beguin y el secreto para la supervivencia del Estado de Israel: Maapaj.

Yom Shlishí 1 de Nisán de 5777
Martes, 28 de marzo de 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.