Shabra y Chatila, la hipocresía

ב»ה

 

Pareciera que el deplorablemente sesgado artículo del «viajero y escritor» Jos Martin publicado ayer sábado 22 de septiembre en elmundo.es estuviera diciendo; Netanel, te lo mereces. Por Chatila, te lo mereces.

Para quien no conozca a Netanel Yahalomi z»l, de 20 años, fue el soldado del ejército israelí asesinado por tres terroristas árabes musulmanes el pasado viernes poco antes de Shabat entre la frontera de Israel y Egipto, mientras ofrecía agua y alimento a un grupo de inmigrantes africanos que pretendía entrar de forma ilegal a territorio israelí. Cada vez son más numerosos los grupos de inmigrantes que desde la Península del Sinai tratan de infiltrarse a Israel con el fin de escapar de sus países de origen, muchos llegan incluso andando desde Costa de Marfil  o desde Somalia, a consecuencia del islamismo radical, la tiranía, opresión y guerras que ofrecen los gobiernos de naciones musulmanas a un pueblo que solo sabe vivir acorde a la ley teocrática.
 
Los terroristas pertenecían a Ansar Beit Maqdis (seguidores de la Casa de Jerusalén), e iban vestidos de civil con el fin de parecer inmigrantes. Sin embargo estos no traían hambre ni sueños de libertad si no ametralladoras, granadas de mano y cinturones explosivos. Tras el fuego cruzado los tres terroristas fueron finalmente abatidos por soldados israelíes. Al lado del cadáver de Netanel, que recibió un tiro en la cabeza y en diversas partes del cuerpo, se suma un segundo soldado que recibió una herida de bala en el estómago. Se recupera en el Hospital Soroka de Beer Sheba.

 

Netanel Yahalomi ז»ל

 

Como era de esperar esta noticia fue difundida solamente por Sal Emergui el freelance que el diario El Mundo (www.elmundo.es) tiene en esta zona tan vilipendiada. Emergui mantiene la profesionalidad e imparcialidad en cada noticia escrita de modo que para él no hay buenos ni malos. Solo hay noticia y ganas de informar de lo ocurrido y las opiniones es para el lector.
 
Elmundo.es debe de estar orgulloso de Emergui, sin embargo parece que no se dan  cuenta de que en el trabajo periodístico se trata de informar y no de juzgar o verter acusaciones basadas en un odio absurdamente irracional.
 
Reportajes como los de Jos Martin echan por tierra el trabajo de los grandes profesionales. Reportajes como los de este viajero y escritor muy mal informado y tendencioso echan por tierra todos los valores de la única nación de Oriente Medio que no posee campos de refugiados palestinos si no una amalgama de etnias, ideas y creencias donde judíos, musulmanes, drusos y cristianos viven como ciudadanos de pleno derecho con sus obligaciones y deberes. Porque a diferencia de Líbano, Israel sí nacionalizó a los árabes que permanecieron en este lado tras la guerra de 1948-49. Hoy día suman el millón y medio siendo el 19% de la sociedad israelí.
Un paseo por Chatila es el titulo de esta abominación de la prensa escrita donde el propósito no es esclarecer qué ocurrió en dicho campo de refugiados palestino sino recordar mediante el engaño y la manipulación quien es el culpable en todo momento,  en toda época, de los problemas de Oriente Medio. Este individuo es capaz de reducir casi dos décadas de masacres durante la guerra civil libanesa a 36 horas en dos campos de refugiados.

La invasión de un país sobre una nación soberana y las decenas de miles de muertos y mutilados han sido olvidadas en el instante mismo que Jos Martin decide pasear por Chatila su ignorancia y plasmarla en palabras para finalmente publicar un libelo. Y todo esto con el beneplácito del diario El Mundo.

Basta con decir las palabras mágicas «Sabra y Chatila» para que el mundo enmudezca dando paso a un silencio sepulcral. Todos recuerdan sin lugar a dudas quienes son las victimas y quienes los verdugos.
Todos parecen haber olvidan a Bashir Gemayel y Elie Hobeika quizás por que eran cristianos. Todos recuerdan a Ariel Sharon quizás por que es judío. O quizás por que es israelí. O por ambas razones. Y no sólo se acuerdan sino que además le difaman. Hay incluso quienes le malforman la cara para parecerse a un cerdo con kipá, pese a que Sharon no es religioso, un claro ejemplo de que el antiisraelismo y la judeofobia van de la mano. Jos cambia de registro y prefiere mofarse del coma que padece desde 2005 el ex Primer Ministro israelí. 
Voy a tomar y analizar brevemente  tres textos más destacados de este reportaje.
Allí siguen viviendo refugiados palestinos con sus familias en casas adecentadas por ellos mismos con planchas metálicas, otras, simplemente dejadas como quedaron después del asalto, con sus boquetes de mortero y sus huecos de balas en las fachadas, sin paredes, sin cristales ni ventanas. Jóvenes que aún no habían nacido recorren el laberinto tirando de sus carros con la mercancía por vender, mientras que otros hacen chapuzas en el motor de los coches o en su carrocería.
Allí no se tira nada. Hay montañas de bolsas de plástico que luego utilizarán para pintar la capota sin manchar el parabrisas, cables de no se sabe qué para que funcionen como acelerador de un moto, hombres que fabrican escobas con la espiga de la mies. Estos palestinos son hábiles en el reciclado, porque no tienen ningún derecho, no pueden trabajar, ni casarse oficialmente, ni trasladarse a ningún otro lugar, ni tener la más mínima atención médica salvo la que les dan las
organizaciones caritativas. Ningún derecho, salvo estar allí, morirse y quedar enterrados en el cementerio que delimita el barrio por uno de sus costados.

 

En el texto no menciona que la responsabilidad de la lamentable situación en la que se encuentran los refugiados palestinos recae exclusivamente en Líbano.
Omitiendo este dato trata de hacer entender al lector que la culpabilidad de que los palestinos en el país de los cedros estén despojados de toda dignidad es única y exclusivamente del Estado de Israel. Sesgo informativo.
En Líbano residen unos 16.000 refugiados palestinos entre los campos de Dilwaneth y Jisr el-Basha, Beirut, y el resto se distribuyen por otros diez campos más. Mas de 40.000 palestinos – ¡un 10% de la población de Líbano! -, vive en condiciones inhumanas. Considerados extranjeros no tienen ningún tipo de derecho, ni seguridad social, ni educación, ni pueden adquirir propiedades además de la prohibición de trabajar en más de 70 tipos de empleos. (Datos de diciembre de 2006).
Si continuamos leyendo nos encontramos con que hubo un Líbano espléndido, incluso paradisíaco, antes de Chatila. Es decir, antes de que los malvados israelíes provocasen la masacre (seis años después de la invasión sirio-palestina). Al menos según el y los indocumentados que siguen dicha creencia. No me olvido de ti, Maruja Torres.

 

A mediados del siglo XX, la plaza de los Mártires era considerada la más hermosa de todas las del levante mediterráneo. Las palmeras ocultaban con firmeza los palacetes que bordeaban su contorno y los hombres ricos que acudían a Beirut se sentaban durante el día a tomar el té o un chocolate con pastas de miel en las terrazas mientras esperaban a que el sol cayera para ir al Casino.
Y añade:
 
Para disculparse, los maronitas señalaron que era una venganza por la masacre de Damour en la que la OLP mató a quinientos cristianos para vengar a los mil quinientos palestinos que las falanges cristianas habían matado años antes en Karantina.

 

En estos textos no explica que fue a consecuencia de la invasión del 31 de mayo de 1976 de Siria a Líbano, hasta esa fecha el único país árabe más democrático del mundo, lo que conllevó que los hombres ricos de Beirut y en general el resto de la población libanesa dejase de sentarse durante el día a tomar el té o un chocolate con pastas de miel por acudir a hospitales y cementerios de forma casi simultánea. 
La guerra civil que transcurrió durante los siguientes casi veinte años dejó más de 30.000 cristianos muertos y no 500 como nos hace creer el autor del reportaje.  Y no fueron manos israelíes las que ejecutaron a los cristianos libaneses si no las de sirios y palestinos comandados, entre otros, por Arafat y George Habash siendo este último un héroe para la Asociación madrilenia Hispano – Palestina «Jerusalén» y para la Ong «Paz Ahora» cuyo objetivo es, según dicen, denunciar el militarismo, la guerra, la discriminación étnica, el fundamentalismo religioso y cualquier atentado a los derechos humanos. Hipocresía por bandera con el mástil de la subvención.
Ciudades, aldeas y pueblos fueron completamente arrasados y sus habitantes masacrados, torturados o expulsados ante la mirada ciega de la Comunidad Internacional. Las localidades de Deir Ayach, Beit Mellat, Kab Elias, Damour y Jieh (donde palestinos cortaban los dedos de niños cristianos para asegurarse de que no pudieran disparar armas y vengar la muerte de sus padres), Hoche Barada, Aintours, Emir Bechir, Checa, Deir Dourit, Kaa , Ras-Baalbeck, Niha, Deir Bella, Douma  o Hama (sitiada por el padre del actual presidente sirio donde murieron mas de 10.000 personas) desaparecen de la memoria, de la historia, de la conciencia, olvidadas cada vez que alguien con poca o ninguna vergüenza habla o escribe sobre Sabra y Chatila.
Y desaparecen de los textos de Jos Martin por que no le importa que musulmanes maten cristianos o se maten entre ellos mismos. A Jos Martin se le olvida mencionar que entre 1985 y 1987 el Movimiento Amal, de pertenencia Chií y apoyada por Siria, atacó los campos de Sabra y Chatila con el fin de deshacerse de los combatientes pro-Arafat de la OLP. Según el Palestinian Return Center el 80% de los hogares de Chatila quedaron reducidos a escombros. Sabra y Borj El Barajneh prácticamente fueron destruidos. Se calcula que 2.500 personas murieron en este período.
A nadie le importa que musulmanes maten musulmanes y la actual guerra civil siria es otro ejemplo. Mientras se bombardeen pueblos, ciudades o gasolineras atestadas de gente el mundo mira hacia otro lado. 
 
Tampoco importan las condiciones deplorables en la que gobiernos árabes mantienen a casi 5 millones de  palestinos en los campos de refugiados.
Estos casi 5 millones de personas malviven en 58 campos repartidos entre Cisjordania (19 campos) en donde viven 700.000 palestinos, la Franja de Gaza (8) con 1.100.000 palestinos, Jordania (10) con 1.800.000 palestinos, Siria (9) con 450.000 palestinos y Líbano (12), donde  400.000 palestinos son considerados ciudadanos de segunda y maltratados.
 
Como opinión personal, me parece vergonzoso que existan campos de refugiados palestinos dentro de la de la Franja de Gaza – gobernada por Hamás desde 2006 -, o en Cisjordania – la Autoridad Nacional Palestina mantiene el control político y territorial en bastas extensiones del territorio -.
Entonces, ¿cuál es la razón de los campos de refugiados en los territorios?
Sir Alexander Galloway, ex director de la Agencia de Refugiados en Jordania ya explicó las razones en abril de 1952:
 
«Las naciones árabes no quieren resolver el problema de los refugiados árabes. Lo quieren mantener como una llaga abierta, como un arma contra Israel«.
El Presidente egipcio Gamal Abdel Nasser lo dijo claramente el 1 de septiembre de 1960:
«Si los refugiados vuelven  a
Israel, Israel dejaría de existir«.
Si Israel permitiera a los 5 millones de refugiados palestinos actuales – inicialmente 700 mil -, residir dentro de sus fronteras desaparecería de forma automática la mayoría judía del único estado judío. 
 
Hosni Mubarak sentenció de forma más inteligente y como una opción más viable que la de meter 5 millones de palestinos dentro de Israel:
 
«La demanda palestina del «derecho a volver» es completamente irreal y tendría que resolverse por medio de compensaciones económicas y reasentamientos en los países árabes«
 
Jerusalem Post, 26 de enero de 1989
 
Aunque de haber compensaciones económicas a los palestinos expulsados o refugiados también debiera de existir algún un tipo de compensación para los 800.000 judíos que fueron expulsados de países árabes en 1948.
Para concluir.
No permitamos que el recuerdo de decenas de miles de muertos desaparezca por imbéciles cuyo único propósito no es otro que relucir su incompetencia e ignorancia entremezclada de odio e ira para criticar a Israel.
 

Yom Shení 8 de Tishré de 5773
Domingo, 23  de septiembre de 2012

 

דויד ד. יאבו
David D. Yabo
Bibliografía: Estruendoso silencio sobre el Líbano. Gustavo D. Perednik

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